-Ya hemos visto los significados y las formas del nombre. Ahora vamos a ver cómo puede aparecer el nombre dentro de una oración.
-¿Qué es una oración, profesor?
-Es la unión de un sujeto y un predicado para expresar algo por medio de las reglas de nuestro idioma. Pero vamos por partes.
El profesor coge la tiza y escribe en la pizarra:
"El niño bueno"
-¿Cuál de esas palabras es el nombre?
-"Bueno"-responde María-.
-¿Estás segura, María?
-Pues no.
-¿Entonces por qué has dicho que "bueno" es un nombre?
-Por si acierto.
Se ríen todos.
-Pues no has acertado, María. ¿Alguien sabe cuál de esas tres palabras es un nombre?
Guillermo y Gema levantan la mano.
-Es "niño", profesor-responde Gema-.
-Muy bien. ¿Sabrías decirnos por qué el nombre es "niño", y no "el" ni "bueno"?
-Porque "el" es un determinante, y "bueno" es un adjetivo. Y porque el nombre es una clase de palabras que nombran personas, ideas, animjales y cosas. Y "niño" es un nombre de persona.
-Exactamente, Gema. Y un determinante (en este caso, "el"), con un nombre (en este caso, ·niño·), y un adjetivo (en este caso, "bueno"), forman...
-¡Un grupo nominal, profesor!-Guillermo interviene desesperado-.
-Gracias, Guillermo. No te creas que no sé que tú te sabes todo esto-el profesor le guiña un ojo-.
-Es lo que tiene ser un repetidor, profe-reconoce Guillermo con gran humildad-.
-Y ser inteligente, Guillermo. Eso también cuenta-añade el profesor-.
-¿Y qué pasa con nosotros, profesor? ¿Es que no somos inteligentes?-comenta Roberto-.
-¿Quién ha dicho que no sois inteligentes? ¡Sois muy inteligentes todos! Empezando por ti, Roberto, que nos vas a decir cuál es el núcleo del grupo nominal. ¿A que sí?
Roberto se queda titubeando un momento.
-El núcleo... el núcleo es... si es grupo "nonimal", pues el núcleo es un nombre, ¿no?
-Efectivamente, Roberto. Acabas de probar que eres tipo muy inteligente. Por tanto, ¿cuál es el núcleo del grupo nominal "el niño bueno"?
-Si el nombre es "niño", entonces "niño" es el núcleo de ese grupo nominal.
-Muy bien, Roberto. Y si yo pongo "Este puente viejo", ¿cuál es el núcleo?
-"Puente", ¿no?
-¿Por qué?
-Porque es el nombre.
¿Por qué es el nombre?
-Porque va a introducido por "este", que es un determinante demostrativo, y porque "puente" es una palabra que nombra una cosa, que es una construcción que sirve para atravesar un río.
-Caramba, Roberto. Estoy impresionado. ¡Tú no serás repetidor también?
-Pues sí, profesor.
-En ese caso, seguro que este año pasarás de curso y con muy buenas notas.
-Eso espero, profe. Este año me lo estoy tomando más en serio.
-Me alegro mucho, Roberto.
Gema levanta la mano.
-¿Sí, Gema?
-Profe, si yo digo "el amigo del vecino", ¿qué sería "del vecino"?
-Adjetivo-contesta Juan-.
-Incorrecto. Sería un grupo preposicional que funciona como complemento del nombre que es el núcleo, o se, de "amigo".
-Entonces, profe, no es lo mismo decir "el amigo bueno" que "el amigo del vecino"?-insiste Juan-.
-¿Cómo va a ser lo mismo "el amigo bueno" que "el amigo del vecino"? ¿Qué coño tendrá que ver?-comenta Antonio-.
-Eh, Antonio, cálmante un poquito, ¿vale?-responde el profesor-. Lo que Juan quiiere decir es que si no es lo mismo "del vecino" que "bueno" en relación con "amigo", ¿verdad, Juan?
-Sí, profe.
-Pues son lo mismo, y, a la vez, son cosas diferentes.
-¿Eso cómo va a ser, profe?
-Cumplen la misma función, pero con etiquetas distintas. Los dos complementan al nombre, pero de distinta manera. En "El amigo bueno", "bueno" es un adjetivo, mientras que en "el amigo del vecino", "del vecino" es un grupo preposicional que complementa al nombre y se llama "complemento del nombre". Es como si yo adorno mi muñeca con pulseras. La muñeca es el nombre y las pulseras son los complementos. Pero yo puedo llevar dos pulseras distintas: una de cuero y otra de tela. Pues la de cuero, por ejemplo, es el adjetivo ("bueno" en "amigo bueno"), y la de tela es el complemento del nombre("del vecino" en "amigo del vecino").
-Ahhhh...
-De modo que vamos a recapitular para dejar las cosas bien claritas. Voy a escribir el esquema del grupo nominal en la pizara y vosotros lo vais a copiar.
El profesor coge la tiza y escribe:
"Grupo nominal= determinante+ nombre + complemento (adjetivo/ Complemento del nombre)"
-¿Ha quedado claro?
-Yo no entiendo lo de "complemento, profesor.
-Significa que el nombre puede ir complementado por unn adjetivo, como "bueno" en "amigo bueno" , o por un complemento del nombre, como "del vecino" en "amigo del vecino".
-¿Y cómo se sabe si es adjetivo o complemento del nombre?
-Se sabe si tú sabes lo que es un adjetivo y un complemento del nombre. Vamos a ver: si lleva una preposición delante (a, ante, bajo, con, contra, de, desde, etc.), entonces es complemento del nombre. Sobre todo, si lleva la preposición "de", como en "del amigo, "del vecino", "de fresa", "de chocolate, etc...
-Profesor, ¿y la aposición?
-Gracias, Guillermo. La iba a explicar ahora mismo.
-Apo.. ¿qué?
-Aposición. Es otra de esas palabrejas que tanto nos gustan. Pero no os asustéis. No es más que cuando al nombre le complementa otro nombre, como en...
-Madrid, capital de España.
-Gracias, Guillermo. Gracias.
-De nada.
-Como bien ha dicho Guillermo, en el grupo nominal "Madrid, capital de España" tenemos el núcleo que es Madrid, nombre propio en este caso. a "Madrid" le complementa otro grupo nominal, "capital de España"·, donde "capital" es el nombre y "de España" es...
-Complemento del nombre, profesor-contesta Gema-.
-¿Por qué, Gema?
-Porque lleva la preposición "de" y complementa a "capital", que es un nombre y es el núcleo del grupo nominal "capital de España.
-Muy bien, Gema.
PREGUNTAS
1.¿Cómo se llama el grupo de palabras "el niño bueno"? ¿Por qué?
2.¿Cuál de las palabras anteriores es un nombre: "el", "niño" o "bueno"?
3.¿Qué clase de palabra es "el"? ¿Por qué?
4.¿Qué clase de palabra es "bueno"?
5.¿Qué diferencia hay entre "niño bueno" y "niño de papá"? ¿Y qué tienen en común?
6.Rellena los huecos:
Grupo nominal
Determinante Núcleo Complementos
Este
niño
cansado
7.Analiza los siguientes grupos nominales distinguiendo determinante, núcleo y complemento (adjetivo/ complemento del nombre/ aposición):
La amiga de mi padre
El niño de la camiseta verde
Mi amigo Juan
Este coche de juguete
Sevilla, capital de Andalucía
Tus ojos verdes
Los niños del barrio
Aquel paisaje soleado
miércoles, 2 de noviembre de 2016
viernes, 28 de octubre de 2016
Semántica: la polisemia
LA POLISEMIA
-Guillermo, si yo te digo que ayer tuve que cambiar la rueda de mi coche con el gato, ¿eso qué te parece a ti?
-Un gato es un animal, profe-dice Sergio-.
-También es una herramienta, Sergio-responde guillermo-.
-Ahí quería yo llegar-añade el profesor-. Pongo otro ejemplo: si yo digo que ayer me senté en un banco del parque, ¿eso tiene sentido?
-Sí.
-Y si digo que ayer fui al banco a sacar dinero, ¿eso tiene sentido?
-Sí.
-¿Y cómo es posible que yo pueda utilizar una misma palabra para decir cosas que no tienen nada que ver una con otra?
Guillermo levanta la mano.
-¿Guillermo?
-Porque una misma palabra puede tener varios significados.
-¿Y a eso se le llama...?
-Creo que es polisemia.
-Has acertado, Guillermo. Efectivamente, la polisemia hace que una palabra pueda tener distintos significados, como "gato" o "banco". De modo que tenemos, que sepamos así, a bote pronto, dos significados para la palabra gato, ¿que son?
Alicia levanta la mano.
-¿Sí, Alicia?
-Un "gato" puede ser "un animal doméstico" o "una herramienta que sirve para arreglar un coche".
-Exacto. ¿Y qué pasa con "banco"?
Gema levanta la mano.
-Dinos, Gema.
-Un "banco" puede ser "un tipo de asiento", "un lugar donde se guarda el dinero" o "un grupo de peces que van nadando juntos debajo del agua".
-Muy bien. Venga, chicos. ¡Más ejemplos de polisemia!
-Copa...
-Sierra...
-¿Qué pasa con "copa", Juan?-pregunta el profesor-.
-Que puede ser la copa de un árbol o un objeto que se utiliza para beber.
-¿Y "sierra", Roberto? ¿Qué pasa con eso?
-Una sierra de cortar, y una sierra de una montaña.
-Y "pata" vale, profesor?
-Eso dímelo tú, María.
-Yo creo que sí, porque una pata puede ser de una silla o de un animal.
-Muy bien, María.
-¿Eso significa que "pata" vale como ejemplo?
- Eso es, María.
-Gracias, profesor.
-Ahora os voy a contar una cosita.
-¿Una historia, profe?
-No, no es una historia. Es un dato curioso.
-¿Una leyenda urbana?
-Que no, Rafa, que no es eso.
-Ah, perdón.
-Si dejáis de interrumpirme..
-Lo siento, profe...
El profesor se calla y se cruza de brazos con gesto de enfado para hacer que los alumnos se callen. Permanece así unos instantes, hasta que los alumnos captan el mensaje. Luego reanuda su explicación.
-¿Ya, señores? Muchas gracias. Decía que, cuando hablamos de polisemia, las palabras que son polisémicas, o sea, que poseen distintos significados, aparecen en los diccionarios con esos distintos significados organizados por acepciones. Por ejemplo, la palabra "gato" tiene, como hemos visto, al menos dos acepciones, que son...
María levanta la mano.
-La herramienta del coche y el animal.
-Exacto, María. ¿Y la palabra "banco"?
-Esa tiene tres, ¿no?
-... que son...¿?
-El banco del parque...
-¡Una!-grita el profesor-.
-... el banco del dinero...
-¡Dios! y....
-¡... Y el banco de peces!-concluye María-.
-¡Muy bien, María!
-Entonces, profesor, "acepción" y "significado" son lo mismo-pregunta Guillermo-.
-Más o menos.
-¿Qué diferencia hay?
-"Acepción" es una palabra más técnica, y "significado" es más de andar por casa.
-¿De andar por casa, profe?
-Es una expresión, Roberto.
-Ah, ya decía yo... No me imagino a nadie andando por su casa y diciendo esa palabra.
-¿Cuál?
-"Significado".
-¿Es que nunca te has pùesto con tus padres a ver Pasapalabra o Saber y ganar?
-¿Qué es eso, profesor?
-Son dos programas de televisión que tratan de cultura general.
-Yo soy más de Sálvame y de Gran Hermano, profe.
-¿Qué le vamos a hacer? Nadie es perfecto...
-¿Qué quieres decir con eso, profesor?
-Que nadie es perfecto. Eso es exactamente lo que quiero decir.
Guillermo se ríe, porque ha captado perfectamente la ironía del comentario del profesor.
PREGUNTAS
1.¿Qué es la polisemia?
2.¿La palabra "gato" es polisémica"? ¿Por qué?
3.¿Cuáles son los significados de la palabra "gato"?
4.¿La palabra "banco" es polisémica? ¿Por qué?
5.¿Cuáles son los significados de la palabra "banco"?
6.¿La palabra "sierra" es polisémica? ¿Por qué?
7.¿Cuáles son los significados de la palabra "sierra"?
8.¿Cuáles son los significados de la palabra "copa"?
9.¿Qué son las "acepciones"?
10.¿Cuáles son las acepciones de la palabra "gato"?
11.¿Cuáles son las acepciones de la palabra "banco"?
12.¿Cuáles son las acepciones de la palabra "sierra"?
13.¿Cuáles son las acepciones de la palabra "copa
-Guillermo, si yo te digo que ayer tuve que cambiar la rueda de mi coche con el gato, ¿eso qué te parece a ti?
-Un gato es un animal, profe-dice Sergio-.
-También es una herramienta, Sergio-responde guillermo-.
-Ahí quería yo llegar-añade el profesor-. Pongo otro ejemplo: si yo digo que ayer me senté en un banco del parque, ¿eso tiene sentido?
-Sí.
-Y si digo que ayer fui al banco a sacar dinero, ¿eso tiene sentido?
-Sí.
-¿Y cómo es posible que yo pueda utilizar una misma palabra para decir cosas que no tienen nada que ver una con otra?
Guillermo levanta la mano.
-¿Guillermo?
-Porque una misma palabra puede tener varios significados.
-¿Y a eso se le llama...?
-Creo que es polisemia.
-Has acertado, Guillermo. Efectivamente, la polisemia hace que una palabra pueda tener distintos significados, como "gato" o "banco". De modo que tenemos, que sepamos así, a bote pronto, dos significados para la palabra gato, ¿que son?
Alicia levanta la mano.
-¿Sí, Alicia?
-Un "gato" puede ser "un animal doméstico" o "una herramienta que sirve para arreglar un coche".
-Exacto. ¿Y qué pasa con "banco"?
Gema levanta la mano.
-Dinos, Gema.
-Un "banco" puede ser "un tipo de asiento", "un lugar donde se guarda el dinero" o "un grupo de peces que van nadando juntos debajo del agua".
-Muy bien. Venga, chicos. ¡Más ejemplos de polisemia!
-Copa...
-Sierra...
-¿Qué pasa con "copa", Juan?-pregunta el profesor-.
-Que puede ser la copa de un árbol o un objeto que se utiliza para beber.
-¿Y "sierra", Roberto? ¿Qué pasa con eso?
-Una sierra de cortar, y una sierra de una montaña.
-Y "pata" vale, profesor?
-Eso dímelo tú, María.
-Yo creo que sí, porque una pata puede ser de una silla o de un animal.
-Muy bien, María.
-¿Eso significa que "pata" vale como ejemplo?
- Eso es, María.
-Gracias, profesor.
-Ahora os voy a contar una cosita.
-¿Una historia, profe?
-No, no es una historia. Es un dato curioso.
-¿Una leyenda urbana?
-Que no, Rafa, que no es eso.
-Ah, perdón.
-Si dejáis de interrumpirme..
-Lo siento, profe...
El profesor se calla y se cruza de brazos con gesto de enfado para hacer que los alumnos se callen. Permanece así unos instantes, hasta que los alumnos captan el mensaje. Luego reanuda su explicación.
-¿Ya, señores? Muchas gracias. Decía que, cuando hablamos de polisemia, las palabras que son polisémicas, o sea, que poseen distintos significados, aparecen en los diccionarios con esos distintos significados organizados por acepciones. Por ejemplo, la palabra "gato" tiene, como hemos visto, al menos dos acepciones, que son...
María levanta la mano.
-La herramienta del coche y el animal.
-Exacto, María. ¿Y la palabra "banco"?
-Esa tiene tres, ¿no?
-... que son...¿?
-El banco del parque...
-¡Una!-grita el profesor-.
-... el banco del dinero...
-¡Dios! y....
-¡... Y el banco de peces!-concluye María-.
-¡Muy bien, María!
-Entonces, profesor, "acepción" y "significado" son lo mismo-pregunta Guillermo-.
-Más o menos.
-¿Qué diferencia hay?
-"Acepción" es una palabra más técnica, y "significado" es más de andar por casa.
-¿De andar por casa, profe?
-Es una expresión, Roberto.
-Ah, ya decía yo... No me imagino a nadie andando por su casa y diciendo esa palabra.
-¿Cuál?
-"Significado".
-¿Es que nunca te has pùesto con tus padres a ver Pasapalabra o Saber y ganar?
-¿Qué es eso, profesor?
-Son dos programas de televisión que tratan de cultura general.
-Yo soy más de Sálvame y de Gran Hermano, profe.
-¿Qué le vamos a hacer? Nadie es perfecto...
-¿Qué quieres decir con eso, profesor?
-Que nadie es perfecto. Eso es exactamente lo que quiero decir.
Guillermo se ríe, porque ha captado perfectamente la ironía del comentario del profesor.
PREGUNTAS
1.¿Qué es la polisemia?
2.¿La palabra "gato" es polisémica"? ¿Por qué?
3.¿Cuáles son los significados de la palabra "gato"?
4.¿La palabra "banco" es polisémica? ¿Por qué?
5.¿Cuáles son los significados de la palabra "banco"?
6.¿La palabra "sierra" es polisémica? ¿Por qué?
7.¿Cuáles son los significados de la palabra "sierra"?
8.¿Cuáles son los significados de la palabra "copa"?
9.¿Qué son las "acepciones"?
10.¿Cuáles son las acepciones de la palabra "gato"?
11.¿Cuáles son las acepciones de la palabra "banco"?
12.¿Cuáles son las acepciones de la palabra "sierra"?
13.¿Cuáles son las acepciones de la palabra "copa
jueves, 27 de octubre de 2016
Semántica: antonimia
-Buenos días, chicos.
-Buenos días, profe.
-Hoy quiero hablaros de una cosa.
-¿El qué, profe?
-Lo que yo llamo "el placer de los contrastes".
-¿Eeeehhhh...?
-¿Qué es eso profesor?
-Vamos a ver. Por partes. ¿Qué significa "placer"?
-Algo que te da gustito, ¿no?
-Exacto. ¿Por ejemplo?
Todos se miran en silencio y luego se ríen. El profesor hace como que no se entera.
-No sé de qué os reís...-dice con una sonrisa burlona-.
Los alumnos se ríen otra vez.
-Bueno, a ver, por ejemplo...
-Comer da gustito.
-Y dormir, profe...
-Muy bien. ¿Algo más?
-Jugar al fútbol.
-Y a la Play...
-Suficientes ejemplos. Muy bien. ¿Y cuándo hacemos todo eso?
-Después del instituto.
-Exactamente. O sea, después de haber cumplido con nuestras obligaciones. ¿Habéis oído alguna vez ese refrán que dice "primero, la obligación; después, la devoción."?
-Qué va, profesor...
-Pues es un magnífico punto de partida para lo que os voy a explicar hoy- escribe en la pizarra-: la antonimia.
-¿Antonimia, profe?
-La antonimia es el fenómeno semántico por el cual existen palabras que significan lo contrario la una de la otra. Por ejemplo, obligación es lo contrario de devoción. Entonces, se dice que "obligación" es un antónimo de "devoción", o al revés: "devoción" es antónimo de "obligación".
-¿Qué significan esas palabras, profesor?
-Lo he explicado antes. Obligación todos sabéis lo que significa, ¿verdad? Una obligación es un deber, una responsabilidad. Como venir al instituto. La devoción es justo lo contrario, el antónimo: es algo voluntario, que se hace porque se quiere hacer, porque se supone que resulta placentero o agradable. Como jugar a la Play o al fútbol, que es lo que hacemos en casa por devoción cuando volvemos del instituto, donde hemos estado por obligación.
-Aaahhh...
-Y por eso yo llamo a la antonimia el placer de los contrastes...
-¿Qué significa "contrastes", profesor?
-Contrastes son diferencias, que es lo que expresan los antónimos. Por ejemplo, ¿hay alguna diferencia entre "frío" y "calor", o entre "tristeza" y "alegría"?
-Claro que sí...
-¿Y cuáles son?
-Hombre, pues que el frío te da frío, y el calor te da calor, ¿no?
Se ríen todos.
-Sí, Pedro. Eso es bastante evidente. ¿Y qué pasa con la tristeza y la alegría?
-Pues que cuando estás triste estás mal, y cuando estás alegre estás bien.
-A eso se le llama "contraste", o sea, diferencia. Como cuando vamos por la calle en Navidad y vemos gente que va con sus bolsas de las compras y, al lado, a los indigentes pidiendo limosna. Ese es otro tipo de contraste.
-Es verdad, profe. Yo me indigno con esas cosas-dice Guillermo-.
-Y yo, Guillermo. Y yo. Pero la cuestión es que la vida está formada por esta clase de cosas: los contrarios. Unas cosas buenas y otras cosas malas. Y para apreciar las cosas buenas o placenteras, también tiene que haber cosas malas o desagradables. A eso me refiero cuando hablo de eso que he llamado "el placer de los contrastes". Porque, si no tuviéramos que trabajar, no apreciaríamos el placer de hacer lo contrario, es decir, de descansar y hacer lo que nos gusta, ¿verdad que no?
-Hombre, profe... Si yo no tuviera que madrugar y estudiar y pudiera estar todo el día jugando a la Play, te aseguro que no me iba a entrar una depresión.
Se ríen todos.
-O sí. Y te voy a decir por qué. Porque te acabarías desesperando de aburrimiento. Porque el ser humano se acaba hartando incluso de lo que más le gusta, si es que no tiene otra cosa que hacer. Y te lo digo por experiencia.
-Yo no me cansaría de jugar a la Play, profe...
-Te digo yo que sí, Guillermo.
-Y yo te digo que no.
El profesor se ríe.
-Lástima, que no podamos comprobarlo.
-¿Cómo que no, profe? Tú me dejas que me quede un curso entero en mi casa jugando a la Play, y ya vendré yo en septiembre a decirte si estoy cansado o no.
Ante la ingeniosa ocurrencia de Guillermo, los compañeros se vuelven a reír, y el profesor, también.
PREGUNTAS
1.¿Qué es la antonimia?
2.¿Qué significa "el placer de los contrastes"?
3.Escribe las parejas de antónimos que aparecen en el texto y forma una frase con cada una de esas parejas.
4.Localiza las parejas de antónimos que aparecen en el siguiente texto y escríbelas:
"Ayer, al comenzar el día, hacía frío por la mañana cuando salí a trabajar. Al regresar a casa, a medio día, hacía calor y me tuve que quitar el abrigo, porque estaba empezando a sudar bastante. Es un abrigo demasiado grande. Me voy a comprar uno más pequeño que sea más ligero, porque el otro es demasiado pesado e incómodo. Yo quiero ir siempre cómodo. Cuando llegué a mi casa, me tumbé en el sofá con un plato de pizza y encendí la televisión, donde aparecían hombres y mujeres, niñas y niños nadando en una enorme piscina. Me quedé dormido. Al despertar, se había hecho de noche. Menos mal que era viernes."
5.¿Por qué dice el profesor que la existencia de contrastes o diferencias es necesaria en la vida del ser humano? ¿Estás de acuerdo con él?
-Buenos días, profe.
-Hoy quiero hablaros de una cosa.
-¿El qué, profe?
-Lo que yo llamo "el placer de los contrastes".
-¿Eeeehhhh...?
-¿Qué es eso profesor?
-Vamos a ver. Por partes. ¿Qué significa "placer"?
-Algo que te da gustito, ¿no?
-Exacto. ¿Por ejemplo?
Todos se miran en silencio y luego se ríen. El profesor hace como que no se entera.
-No sé de qué os reís...-dice con una sonrisa burlona-.
Los alumnos se ríen otra vez.
-Bueno, a ver, por ejemplo...
-Comer da gustito.
-Y dormir, profe...
-Muy bien. ¿Algo más?
-Jugar al fútbol.
-Y a la Play...
-Suficientes ejemplos. Muy bien. ¿Y cuándo hacemos todo eso?
-Después del instituto.
-Exactamente. O sea, después de haber cumplido con nuestras obligaciones. ¿Habéis oído alguna vez ese refrán que dice "primero, la obligación; después, la devoción."?
-Qué va, profesor...
-Pues es un magnífico punto de partida para lo que os voy a explicar hoy- escribe en la pizarra-: la antonimia.
-¿Antonimia, profe?
-La antonimia es el fenómeno semántico por el cual existen palabras que significan lo contrario la una de la otra. Por ejemplo, obligación es lo contrario de devoción. Entonces, se dice que "obligación" es un antónimo de "devoción", o al revés: "devoción" es antónimo de "obligación".
-¿Qué significan esas palabras, profesor?
-Lo he explicado antes. Obligación todos sabéis lo que significa, ¿verdad? Una obligación es un deber, una responsabilidad. Como venir al instituto. La devoción es justo lo contrario, el antónimo: es algo voluntario, que se hace porque se quiere hacer, porque se supone que resulta placentero o agradable. Como jugar a la Play o al fútbol, que es lo que hacemos en casa por devoción cuando volvemos del instituto, donde hemos estado por obligación.
-Aaahhh...
-Y por eso yo llamo a la antonimia el placer de los contrastes...
-¿Qué significa "contrastes", profesor?
-Contrastes son diferencias, que es lo que expresan los antónimos. Por ejemplo, ¿hay alguna diferencia entre "frío" y "calor", o entre "tristeza" y "alegría"?
-Claro que sí...
-¿Y cuáles son?
-Hombre, pues que el frío te da frío, y el calor te da calor, ¿no?
Se ríen todos.
-Sí, Pedro. Eso es bastante evidente. ¿Y qué pasa con la tristeza y la alegría?
-Pues que cuando estás triste estás mal, y cuando estás alegre estás bien.
-A eso se le llama "contraste", o sea, diferencia. Como cuando vamos por la calle en Navidad y vemos gente que va con sus bolsas de las compras y, al lado, a los indigentes pidiendo limosna. Ese es otro tipo de contraste.
-Es verdad, profe. Yo me indigno con esas cosas-dice Guillermo-.
-Y yo, Guillermo. Y yo. Pero la cuestión es que la vida está formada por esta clase de cosas: los contrarios. Unas cosas buenas y otras cosas malas. Y para apreciar las cosas buenas o placenteras, también tiene que haber cosas malas o desagradables. A eso me refiero cuando hablo de eso que he llamado "el placer de los contrastes". Porque, si no tuviéramos que trabajar, no apreciaríamos el placer de hacer lo contrario, es decir, de descansar y hacer lo que nos gusta, ¿verdad que no?
-Hombre, profe... Si yo no tuviera que madrugar y estudiar y pudiera estar todo el día jugando a la Play, te aseguro que no me iba a entrar una depresión.
Se ríen todos.
-O sí. Y te voy a decir por qué. Porque te acabarías desesperando de aburrimiento. Porque el ser humano se acaba hartando incluso de lo que más le gusta, si es que no tiene otra cosa que hacer. Y te lo digo por experiencia.
-Yo no me cansaría de jugar a la Play, profe...
-Te digo yo que sí, Guillermo.
-Y yo te digo que no.
El profesor se ríe.
-Lástima, que no podamos comprobarlo.
-¿Cómo que no, profe? Tú me dejas que me quede un curso entero en mi casa jugando a la Play, y ya vendré yo en septiembre a decirte si estoy cansado o no.
Ante la ingeniosa ocurrencia de Guillermo, los compañeros se vuelven a reír, y el profesor, también.
PREGUNTAS
1.¿Qué es la antonimia?
2.¿Qué significa "el placer de los contrastes"?
3.Escribe las parejas de antónimos que aparecen en el texto y forma una frase con cada una de esas parejas.
4.Localiza las parejas de antónimos que aparecen en el siguiente texto y escríbelas:
"Ayer, al comenzar el día, hacía frío por la mañana cuando salí a trabajar. Al regresar a casa, a medio día, hacía calor y me tuve que quitar el abrigo, porque estaba empezando a sudar bastante. Es un abrigo demasiado grande. Me voy a comprar uno más pequeño que sea más ligero, porque el otro es demasiado pesado e incómodo. Yo quiero ir siempre cómodo. Cuando llegué a mi casa, me tumbé en el sofá con un plato de pizza y encendí la televisión, donde aparecían hombres y mujeres, niñas y niños nadando en una enorme piscina. Me quedé dormido. Al despertar, se había hecho de noche. Menos mal que era viernes."
5.¿Por qué dice el profesor que la existencia de contrastes o diferencias es necesaria en la vida del ser humano? ¿Estás de acuerdo con él?
miércoles, 26 de octubre de 2016
El nombre: el número
El profesor coge su bolígrafo y lo levanta para enseñarlo a los alumnos.
-¿Qué es esto?
-Un bolígrafo.
Ahora coger otro bolígrafo, lo junta con el primero y muestra los dos.
-¿Y qué es esto?
-Dos bolígrafos.
-Muy bien. ¿Qué diferencia existe entre un "bolígrafo" y dos "bolígrafos"?
-Que un bolígrafo es singular, y dos bolígrafos es plural.
-O sea, el nú...
-¡El número!
-El número, muy bien. Los nombres pueden estar en singular, que es una sola cosa, o en plural, que son varias cosas. Esa información se llama "número", y puede ser singular o plural.
-¿Es así con todo, profe?
-¿A qué te refieres, Juan?
-Que si digo un jabalí y dos jabalíes...
-O un reloj y dos relojes, ¿no?
-Sí, chicos. Es igual en todos los casos y con todos los nombres. Lo que no es igual es la manera en que se forman los plurales de los distintos nombres. Por ejemplo, los ejemplos que habéis dicho son casos especiales de formación del plural.
-¿Cómo es eso, profesor?
-Pues que hay distintas maneras de formar el plural según la terminación de cada nombre en singular. Con "bolígrafo" no hay problema, porque lo que se hace es añadir una -S al final. Pero con ejemplos como los que habéis puesto, a veces se escribe de una forma, y, a veces, de otra. Y eso es porque, cuando un nombre termina en vocal acentuada, a veces hace el plural en -ES, y, a veces, en -S. "Jabalí" hace el plural como "jabalíes", o como "jabalís, si bien se ha extendido la forma en -ES porque suena mejor. Muchas veces, ante la duda se elige lo que suena más bonito y elegante.
-Es lógico, profesor.
-Supongo que sí. Lo que no es normal es que no haya una regla fija para estas cosas.
-Eso es lo mismo que pienso yo, profe. No hay quien se aclare con esto.
-Hombre, tampoco hay que exagerar. Entre poner "jabalíes" o "jabalís", tampoco se va a acabar el mundo.
-Ya, pero podrían aclararse y decir que se escriba de una forma o de otra.
-Lo sé, Guillermo. Lo sé. Y yo voy a intentar que las cosas os queden claras, y para que os queden claras, voy a poner un esquema en la pizarra. Atentos todos y a copiar.
El profesor empieza a escribir en la pizarra:
"Formas de escribir el plural:
1-cuando el nombre termina en vocal, se le añade -S (bolígrafo, singular/ bolígrafos, plural).
2-si el nombre acaba en -I o -U acentuadas, se le añade -ES o -S (jabalí/ jabalíes, esquí/ esquís, tutú/tutús, vermú/ vermús).
3-si el nombre termina en consonante que no sea -S, se añade -ES (resumen/resúmenes).
4-si el nombre es una palabra aguda acabada en -S, se le añade -ES (marqués/marqueses.
5-si el nombre es palabra llana acabada en -S, el plural se indica en el deteminante (la crisis/la crisis)."
-Profesor, ¿qué significa "tutú"?
-Es una prenda femenina, una especie de falda corta.
-¿Y "vermú"?
-Es un licor, como el orujo.
-¿Y "crisis"?-pregunta Antonio-.
-¿No sabes lo que significa "crisis", Antonio?
-Pues no.
-¿Sabes lo que es una crisis económica?
-Eso es lo que hay ahora, ¿no?
-Eso dicen. ¿Y sabes por qué lo dicen?
-Porque está la cosa muy mala, supongo.
-Supones bien.
-Entonces una crisis significa que está la cosa muy mala, profesor?
-Más o menos.
-Más para unos y menos para otros.
-Eso es lo de siempre y pasa como con todo-comenta María-.
-¿A qué te refieres, María?
-Que a los ricos nunca les pasa nada malo, y a los pobres les pasan todas las cosas malas.
-Ya hablaremos un día sobre ricos y pobres. De momento, lo que quiero es que sepáis diferenciar entre "rico" y "pobre", que están en...-el profesor hace el gesto de ahuecar la mano junta a la oreja para que hablen todos a la vez-.
-¡Singular!
-Muy bien. Y, ¿"ricos" y "pobres"?
-¡Plural!-gritan todos-.
-Eso se merece un aplauso.
PREGUNTAS
1.Copia en tu cuaderno el esquema de formación de los plurales que aparece en el texto.
2.Localiza todas las palabras en plural que encuentres en el siguiente texto:
"Ayer mis padres se fueron de viaje a Madrid y nos dejaron solos en casa a mis hermanos y a mí. Lo hicieron porque consideran que ya somos mayores. Al menos, lo suficientemente mayores para poder quedarnos un par de días solos en casa. Mis amigos también se quedan solos muchas veces. El padre de un amigo se fue una vez al monte a cazar jabalíes."
3.Indica qué tipo de plural de los del esquema del texto se corresponde con cada una de las palabras en plural que has localizado en el ejercicio anterior.
-¿Qué es esto?
-Un bolígrafo.
Ahora coger otro bolígrafo, lo junta con el primero y muestra los dos.
-¿Y qué es esto?
-Dos bolígrafos.
-Muy bien. ¿Qué diferencia existe entre un "bolígrafo" y dos "bolígrafos"?
-Que un bolígrafo es singular, y dos bolígrafos es plural.
-O sea, el nú...
-¡El número!
-El número, muy bien. Los nombres pueden estar en singular, que es una sola cosa, o en plural, que son varias cosas. Esa información se llama "número", y puede ser singular o plural.
-¿Es así con todo, profe?
-¿A qué te refieres, Juan?
-Que si digo un jabalí y dos jabalíes...
-O un reloj y dos relojes, ¿no?
-Sí, chicos. Es igual en todos los casos y con todos los nombres. Lo que no es igual es la manera en que se forman los plurales de los distintos nombres. Por ejemplo, los ejemplos que habéis dicho son casos especiales de formación del plural.
-¿Cómo es eso, profesor?
-Pues que hay distintas maneras de formar el plural según la terminación de cada nombre en singular. Con "bolígrafo" no hay problema, porque lo que se hace es añadir una -S al final. Pero con ejemplos como los que habéis puesto, a veces se escribe de una forma, y, a veces, de otra. Y eso es porque, cuando un nombre termina en vocal acentuada, a veces hace el plural en -ES, y, a veces, en -S. "Jabalí" hace el plural como "jabalíes", o como "jabalís, si bien se ha extendido la forma en -ES porque suena mejor. Muchas veces, ante la duda se elige lo que suena más bonito y elegante.
-Es lógico, profesor.
-Supongo que sí. Lo que no es normal es que no haya una regla fija para estas cosas.
-Eso es lo mismo que pienso yo, profe. No hay quien se aclare con esto.
-Hombre, tampoco hay que exagerar. Entre poner "jabalíes" o "jabalís", tampoco se va a acabar el mundo.
-Ya, pero podrían aclararse y decir que se escriba de una forma o de otra.
-Lo sé, Guillermo. Lo sé. Y yo voy a intentar que las cosas os queden claras, y para que os queden claras, voy a poner un esquema en la pizarra. Atentos todos y a copiar.
El profesor empieza a escribir en la pizarra:
"Formas de escribir el plural:
1-cuando el nombre termina en vocal, se le añade -S (bolígrafo, singular/ bolígrafos, plural).
2-si el nombre acaba en -I o -U acentuadas, se le añade -ES o -S (jabalí/ jabalíes, esquí/ esquís, tutú/tutús, vermú/ vermús).
3-si el nombre termina en consonante que no sea -S, se añade -ES (resumen/resúmenes).
4-si el nombre es una palabra aguda acabada en -S, se le añade -ES (marqués/marqueses.
5-si el nombre es palabra llana acabada en -S, el plural se indica en el deteminante (la crisis/la crisis)."
-Profesor, ¿qué significa "tutú"?
-Es una prenda femenina, una especie de falda corta.
-¿Y "vermú"?
-Es un licor, como el orujo.
-¿Y "crisis"?-pregunta Antonio-.
-¿No sabes lo que significa "crisis", Antonio?
-Pues no.
-¿Sabes lo que es una crisis económica?
-Eso es lo que hay ahora, ¿no?
-Eso dicen. ¿Y sabes por qué lo dicen?
-Porque está la cosa muy mala, supongo.
-Supones bien.
-Entonces una crisis significa que está la cosa muy mala, profesor?
-Más o menos.
-Más para unos y menos para otros.
-Eso es lo de siempre y pasa como con todo-comenta María-.
-¿A qué te refieres, María?
-Que a los ricos nunca les pasa nada malo, y a los pobres les pasan todas las cosas malas.
-Ya hablaremos un día sobre ricos y pobres. De momento, lo que quiero es que sepáis diferenciar entre "rico" y "pobre", que están en...-el profesor hace el gesto de ahuecar la mano junta a la oreja para que hablen todos a la vez-.
-¡Singular!
-Muy bien. Y, ¿"ricos" y "pobres"?
-¡Plural!-gritan todos-.
-Eso se merece un aplauso.
PREGUNTAS
1.Copia en tu cuaderno el esquema de formación de los plurales que aparece en el texto.
2.Localiza todas las palabras en plural que encuentres en el siguiente texto:
"Ayer mis padres se fueron de viaje a Madrid y nos dejaron solos en casa a mis hermanos y a mí. Lo hicieron porque consideran que ya somos mayores. Al menos, lo suficientemente mayores para poder quedarnos un par de días solos en casa. Mis amigos también se quedan solos muchas veces. El padre de un amigo se fue una vez al monte a cazar jabalíes."
3.Indica qué tipo de plural de los del esquema del texto se corresponde con cada una de las palabras en plural que has localizado en el ejercicio anterior.
El nombre: género
EL GÉNERO DEL NOMBRE
-Chicos y chicas, alumnos y alumnas, jóvenes y jóvenas, estudiantes y estudiantas, buenos días.
-¡Buenos días, profe!
-Profesor, has dicho mal un par de cosillas-dice Guillermo-.
-¿El qué, si puede saberse?
-Lo de jóvenas y estudiantas. Esas dos palabras no existen.
-¿Estás seguro de eso, Guillermo?
-Mmmm... Hombre, seguro, seguro...
-Pues deberías, porque tienes toda la razón. Efectivamente, está mal dicho. Pero, ¿por qué?
-Porque la palabra “joven” y la palabra “estudiante” se escriben igual para el masculino y para el femenino.-
-¡Exacto!
-Chicos y chicas, alumnos y alumnas, jóvenes y jóvenas, estudiantes y estudiantas, buenos días.
-¡Buenos días, profe!
-Profesor, has dicho mal un par de cosillas-dice Guillermo-.
-¿El qué, si puede saberse?
-Lo de jóvenas y estudiantas. Esas dos palabras no existen.
-¿Estás seguro de eso, Guillermo?
-Mmmm... Hombre, seguro, seguro...
-Pues deberías, porque tienes toda la razón. Efectivamente, está mal dicho. Pero, ¿por qué?
-Porque la palabra “joven” y la palabra “estudiante” se escriben igual para el masculino y para el femenino.-
-¡Exacto!
-Entonces, profesor, ¿cómo sabemos si "estudiante" y "joven" están en masculino o en femenino?-pregunta Gema.-
-Por el determinante, Gema-.
-O sea, "el" estudiante, masculino, y "la" estudiante, femenino...
-Exacto, Gema.
-Y periodista, taxista, cantante...
-Igual que con estudiante. Se les pone el determinante, o sea, "el" para masculino, y "la" para el femenino, "este" para el masculino y "esta" para el femenino, "un" para el masculino y una para el...
-Para el femenino, profe. Ya lo hemos pillado.
-Profe, el femenino de "gallo" es "galla", ¿verdad?-pregunta María-.
Se ríen todos.
-Señores, me parece de muy mal gusto burlarse de una compañera que está aquí para aprender, como todos vosotros.
-Es que, profe, todo el mundo sabe que el femenino de "gallo" es "gallina".
-Tu compañera no lo sabía, y tenía todo el derecho a preguntarlo.
-Déjalo, profe. Si, a mí, lo que hagan estos me resbala...-contesta María-.
-Esa es una postura muy inteligente, pero tú no tienes por qué aguantar una falta de respeto.
-Eso es verdad...
-Pero, profe, es como si yo digo que "hombra" es el femenino de "hombre".
Se ríen de nuevo. El profesor da un gople sobre la mesa para calmar los ánimos.
-Aquí estamos todos para aprender. Incluso yo mismo.
-Pero, profe, todo el mundo sabe que el femenino de "hombre" es "mujer".
-No, Guillermo. No todo el mundo lo sabe. Pero, efectivamente, el femenino de "hombre" es "mujer". ¿Alguien sabe otros ejemplos de palabras que formen el femenino usando otra palabra distinta?
-Caballo y yegua.
-Toro y vaca.
-Muy bien, chicos. ¿Y el femenino de "doctor"?
-"Doctora".
-¿Y de "niño"?
-"Niña".
-¿Y qué diferencia hay entre doctor/ doctora y niño/niña?
-Ninguna, profe.
-Incorrecto. Hay una pequeña diferencia que hace que las palabras niño y doctor tengan distintas maneras de formar el femenino.
Guillermo levanta la mano.
-Profesor, "doctor" acaba en consonante, y lo que hay que hacer es añadirle una -A, mientras que "niño" acaba en -O, y lo que se hace es cambiar la -O por la -A.
-Exacto. De modo que vamos a recapitular.
El profesor coge la tiza y empieza a escribir en la pizarra:
"Tipos de variación de género:
1-con morfemas gramaticales de género -o para el masculino(niñ-o) y con -a para el femenino(niñ-a).
2-en consonante para el masculino (docto-r) y con -a para el femenino (doctor-a).
3-con palabras distintas (caballo para el masculino, yegua para el femenino).
4-con morfemas derivativos (gall-o, para el masculino, gall-ina para el femenino).
5-con palabras iguales, pero con el determinante masculino para los nombres masculinos (el taxista, el cantante...) y con determinante femenino para los nombres femeninos (la taxista, la cantante...).
6-con el masculino acabado en -E y el femenino acabado en -A (jefe, jefa)."
-Jefe y jefa... Ese se nos había pasado, profesor. Menos mal que lo has pùesto tú.
-Para eso estamos, Juan. Para eso estamos.
Mientras los alumnos escriben en sus cuadernos lo que está escrito en la pizarra, el profesor sigue hablando.
-Hay una cosilla que quiero comentaros, aunque sea a modo de curiosidad.
-Dinos, profe...
-En el caso de "caballo" y "yegua" y de "hombre" y "mujer", a esa forma de hacer el masculino y el femenino se le llama "heteronimia", de "hetero", que significa "otro", y "onoma", que se refiere a "nombre". O sea, "heteronimia" significa "otro nombre", y se emplea para denominar a este modo de formar el masculino y el femenino.
-Aaahh...
-Eso es muy raro, profe. Yo no lo entiendo.
-Si no lo entendéis, no pasa nada. Con que os suene un poco que caballo y yengua, hombre y mujer son heterónimos, me conformo. ¿Tú sabías esto, Guillermo?
-Cómo lo voy a saber, profe... Si lo supiera, sería yo el profesor, y no tú.
-¿Y te gustaría serlo?
-¿El qué?
-Profesor.
-Va a ser que no, profe. Sin ánimo de ofender.
-La buena educación jamás ofende a las personas civilizadas, Guillermo.
Guillermo se queda reflexionando sobre lo que acaba de decir el profesor.
PREGUNTAS
1.Copia en tu cuaderno los seis modos de formar el masculino y el femenino con los ejemplos correspondientes.
2.¿Qué diferencia existe entre doctor/ doctora y niño/niña?
3.Escribe dos ejemplos más como los del ejercicio anterior (dos del tipo "doctor/doctora" y otros dos del tipo "niño/niña").
4.Localiza las parejas de masculinos y femeninos en el siguiente texto:
"Ayer un niño que iba con su padre por la calle vio a una niña que caminaba de la mano de su madre por esa misma calle, pero en dirección contraria. Al mismo tiempo, por la carretera, pasaba un jinete montando a caballo y una jinete que iba sobre una yegua. El conductor de un camión se impacientó porque el caballo iba muy lento. Lo mismo le pasó a la conductora de un coche con la yegua que caminaba por delante de ella."
5.Clasifica las palabras del ejercicio anterior según el esquema de los tipos de variación de género que aparecen en el texto y que has copiado en el primer ejercicio.
-Por el determinante, Gema-.
-O sea, "el" estudiante, masculino, y "la" estudiante, femenino...
-Exacto, Gema.
-Y periodista, taxista, cantante...
-Igual que con estudiante. Se les pone el determinante, o sea, "el" para masculino, y "la" para el femenino, "este" para el masculino y "esta" para el femenino, "un" para el masculino y una para el...
-Para el femenino, profe. Ya lo hemos pillado.
-Profe, el femenino de "gallo" es "galla", ¿verdad?-pregunta María-.
Se ríen todos.
-Señores, me parece de muy mal gusto burlarse de una compañera que está aquí para aprender, como todos vosotros.
-Es que, profe, todo el mundo sabe que el femenino de "gallo" es "gallina".
-Tu compañera no lo sabía, y tenía todo el derecho a preguntarlo.
-Déjalo, profe. Si, a mí, lo que hagan estos me resbala...-contesta María-.
-Esa es una postura muy inteligente, pero tú no tienes por qué aguantar una falta de respeto.
-Eso es verdad...
-Pero, profe, es como si yo digo que "hombra" es el femenino de "hombre".
Se ríen de nuevo. El profesor da un gople sobre la mesa para calmar los ánimos.
-Aquí estamos todos para aprender. Incluso yo mismo.
-Pero, profe, todo el mundo sabe que el femenino de "hombre" es "mujer".
-No, Guillermo. No todo el mundo lo sabe. Pero, efectivamente, el femenino de "hombre" es "mujer". ¿Alguien sabe otros ejemplos de palabras que formen el femenino usando otra palabra distinta?
-Caballo y yegua.
-Toro y vaca.
-Muy bien, chicos. ¿Y el femenino de "doctor"?
-"Doctora".
-¿Y de "niño"?
-"Niña".
-¿Y qué diferencia hay entre doctor/ doctora y niño/niña?
-Ninguna, profe.
-Incorrecto. Hay una pequeña diferencia que hace que las palabras niño y doctor tengan distintas maneras de formar el femenino.
Guillermo levanta la mano.
-Profesor, "doctor" acaba en consonante, y lo que hay que hacer es añadirle una -A, mientras que "niño" acaba en -O, y lo que se hace es cambiar la -O por la -A.
-Exacto. De modo que vamos a recapitular.
El profesor coge la tiza y empieza a escribir en la pizarra:
"Tipos de variación de género:
1-con morfemas gramaticales de género -o para el masculino(niñ-o) y con -a para el femenino(niñ-a).
2-en consonante para el masculino (docto-r) y con -a para el femenino (doctor-a).
3-con palabras distintas (caballo para el masculino, yegua para el femenino).
4-con morfemas derivativos (gall-o, para el masculino, gall-ina para el femenino).
5-con palabras iguales, pero con el determinante masculino para los nombres masculinos (el taxista, el cantante...) y con determinante femenino para los nombres femeninos (la taxista, la cantante...).
6-con el masculino acabado en -E y el femenino acabado en -A (jefe, jefa)."
-Jefe y jefa... Ese se nos había pasado, profesor. Menos mal que lo has pùesto tú.
-Para eso estamos, Juan. Para eso estamos.
Mientras los alumnos escriben en sus cuadernos lo que está escrito en la pizarra, el profesor sigue hablando.
-Hay una cosilla que quiero comentaros, aunque sea a modo de curiosidad.
-Dinos, profe...
-En el caso de "caballo" y "yegua" y de "hombre" y "mujer", a esa forma de hacer el masculino y el femenino se le llama "heteronimia", de "hetero", que significa "otro", y "onoma", que se refiere a "nombre". O sea, "heteronimia" significa "otro nombre", y se emplea para denominar a este modo de formar el masculino y el femenino.
-Aaahh...
-Eso es muy raro, profe. Yo no lo entiendo.
-Si no lo entendéis, no pasa nada. Con que os suene un poco que caballo y yengua, hombre y mujer son heterónimos, me conformo. ¿Tú sabías esto, Guillermo?
-Cómo lo voy a saber, profe... Si lo supiera, sería yo el profesor, y no tú.
-¿Y te gustaría serlo?
-¿El qué?
-Profesor.
-Va a ser que no, profe. Sin ánimo de ofender.
-La buena educación jamás ofende a las personas civilizadas, Guillermo.
Guillermo se queda reflexionando sobre lo que acaba de decir el profesor.
PREGUNTAS
1.Copia en tu cuaderno los seis modos de formar el masculino y el femenino con los ejemplos correspondientes.
2.¿Qué diferencia existe entre doctor/ doctora y niño/niña?
3.Escribe dos ejemplos más como los del ejercicio anterior (dos del tipo "doctor/doctora" y otros dos del tipo "niño/niña").
4.Localiza las parejas de masculinos y femeninos en el siguiente texto:
"Ayer un niño que iba con su padre por la calle vio a una niña que caminaba de la mano de su madre por esa misma calle, pero en dirección contraria. Al mismo tiempo, por la carretera, pasaba un jinete montando a caballo y una jinete que iba sobre una yegua. El conductor de un camión se impacientó porque el caballo iba muy lento. Lo mismo le pasó a la conductora de un coche con la yegua que caminaba por delante de ella."
5.Clasifica las palabras del ejercicio anterior según el esquema de los tipos de variación de género que aparecen en el texto y que has copiado en el primer ejercicio.
martes, 25 de octubre de 2016
Semántica: la sinonimia
-Miradme, chicos.
Los alumnos miran al profesor.
-¿Qué veis?
-Cómo que qué vemos...?
-Sí, qué veis cuando me miráis.
-Un profesor...
-Un maestro...
-Un hombre...
-Una persona...
-Un individuo...
El profesor va escribiendo en la pizarra todo lo que dicen los alumnos.
-Bien. Han salido de vuestros labios dos tipos de palabras. Unas, sobre mi profesión, que son "profesor" y "maestro", y otras sobre lo que yo soy, digamos, bioloǵicamente hablando, que son "hombre", "persona" e "individuo".
-¿Qué significa eso, profe?
-Sifgnifica que me habéis definido como hombre, porque soy un hombre y no una mujer.... que yo sepa-añade con una sonrisa burlesca-.
Los alumnos se ríen ante el comentario que el profesor ha hecho a propósito.
-Por lo tanto, tenemos dos grupos de nombres que se refieren a una cosa. Por una parte, como habéis dicho bien, yo soy un profesor, un maestro... Bueno, en realidad, maestros son los de infantil y primaria, pero si vosotros me consideráis como un maestro, como una persona que sabe cosas y sabe transmitirlas, pues os estoy muy agradecido. Por otra parte, me habéis definido como hombre, como individuo y como persona. Muy bien. Pues tanto lo uno como lo otro son grupos de sinónimos.
-¿Qué es eso, profe?
-Son palabras que comparten significados. Es decir, dentro de lo que significan esas palabras, hay una parte común, es decir, que comparten con otras palabras, y otra parte propia, que es la que hace que esas palabras sean diferentes.
-Yo no lo entiendo, profe.
-Es muy fácil. Vosotros, pòr ejemplo, podría considerarse que sois un grupo de sinónimos. Juan, Pedro y Guillermo, salid aquí conmigo.
Juan, Pedro y Guillermo obedecen al profesor.
-Vuestros compañeros son sinónimos porque tienen cosas en común. ¿Qué tienen en común?
-Son alumnos de este grupo.
-Bien.
-Tienen doce años.
-Muy bien. ¿Algo más?
-Que tienen el pelo corto.
-Perfecto. ¿Algo más?
Silencio.
-No se os ocurre nada más porque parece que lo habéis dicho todo, ¿verdad?
-Eso parece, profesor.
-Pues ahora vamos a señalar todas las cosas que hacen que Juan, Pedro y Guillermo sean diferentes entre ellos. ¿Por ejemplo?
-Juan es el más alto de los tres.
-Muy bien. ¿Qué más?
-Que los tres llevan puesta ropa distinta.
-Magnífico. ¿Algo más?
-Se llaman Juan, Pedro y Guillermo. Cada uno se llama de una forma distinta.
-¡Muy bien visto! Eso es lo que diferencia, por ejemplo, a un abrigo de un chaquetón. Las dos palabras se refieren a una misma cosa, pero cada una de ellas aporta matices distintos.
-¿Qué significa eso de matices distintos?
-Rasgos distintivos. Como en el ejemplo que hemos puesto de tus compañeros. Por ejemplo, que cada uno se llame de una forma, tenga una altura y una rtopa distinta.
-Ahhh...
-¿Y en qué se diferencia un abrigo de un chaquetón, profe?
-Yo creo que un chaquetón es algo más elegante que un abrigo. Aunque reconozco que estoy es discutible. Pero me vale como ejemplo para explicaros esto de los sinónimos.
El profesor no puede evitar dirigirle una mirada al alumno más listo de la clase.
-Tú esto ya lo sabías, ¿verdad, Guillermo?
-Más o menos, profe.
-Entonces, demuéstramelo. Ponme un ejemplo más.
-Vale.
Guillermo se queda pensando.
-¿Puedo salir a escribirlo en la pizarra?
-Es toda tuya, Guillermo.
Guillermo sale a la pizarra y escribe las palabras "planta" y "flor".
-Estas palabras son sinónimos porque se refieren a lo mismo, pero cada una es distinta de la otra.
-¿Por qué, Guillermo?
Guillermo se queda pensativo unos segundos.
-Porque todas las flores son plantas, pero no todas las plantas son flores.
-No esperaba menos de ti, Guillermo.
PREGUNTAS
1.¿Qué son los sinónimos?
2.Escribe todos los gurpos de sinónimos que aparezcan nombrados en el texto, e indica qué significado común tienen.
3.Localiza los sinónimos de "niño" que encuentes en el siguiente texto:
"El muchacho tenía doce años. Solía jugar con otro chaval de su edad. Era el único adolescente que le caía bien, pero un día el chiquillo se tuvo que marchar a otra ciudad."
4.Escribe, al menos, un sinónimo para cada una de las siguientes palabras:
-deporte:
-pelota:
-zapato:
Los alumnos miran al profesor.
-¿Qué veis?
-Cómo que qué vemos...?
-Sí, qué veis cuando me miráis.
-Un profesor...
-Un maestro...
-Un hombre...
-Una persona...
-Un individuo...
El profesor va escribiendo en la pizarra todo lo que dicen los alumnos.
-Bien. Han salido de vuestros labios dos tipos de palabras. Unas, sobre mi profesión, que son "profesor" y "maestro", y otras sobre lo que yo soy, digamos, bioloǵicamente hablando, que son "hombre", "persona" e "individuo".
-¿Qué significa eso, profe?
-Sifgnifica que me habéis definido como hombre, porque soy un hombre y no una mujer.... que yo sepa-añade con una sonrisa burlesca-.
Los alumnos se ríen ante el comentario que el profesor ha hecho a propósito.
-Por lo tanto, tenemos dos grupos de nombres que se refieren a una cosa. Por una parte, como habéis dicho bien, yo soy un profesor, un maestro... Bueno, en realidad, maestros son los de infantil y primaria, pero si vosotros me consideráis como un maestro, como una persona que sabe cosas y sabe transmitirlas, pues os estoy muy agradecido. Por otra parte, me habéis definido como hombre, como individuo y como persona. Muy bien. Pues tanto lo uno como lo otro son grupos de sinónimos.
-¿Qué es eso, profe?
-Son palabras que comparten significados. Es decir, dentro de lo que significan esas palabras, hay una parte común, es decir, que comparten con otras palabras, y otra parte propia, que es la que hace que esas palabras sean diferentes.
-Yo no lo entiendo, profe.
-Es muy fácil. Vosotros, pòr ejemplo, podría considerarse que sois un grupo de sinónimos. Juan, Pedro y Guillermo, salid aquí conmigo.
Juan, Pedro y Guillermo obedecen al profesor.
-Vuestros compañeros son sinónimos porque tienen cosas en común. ¿Qué tienen en común?
-Son alumnos de este grupo.
-Bien.
-Tienen doce años.
-Muy bien. ¿Algo más?
-Que tienen el pelo corto.
-Perfecto. ¿Algo más?
Silencio.
-No se os ocurre nada más porque parece que lo habéis dicho todo, ¿verdad?
-Eso parece, profesor.
-Pues ahora vamos a señalar todas las cosas que hacen que Juan, Pedro y Guillermo sean diferentes entre ellos. ¿Por ejemplo?
-Juan es el más alto de los tres.
-Muy bien. ¿Qué más?
-Que los tres llevan puesta ropa distinta.
-Magnífico. ¿Algo más?
-Se llaman Juan, Pedro y Guillermo. Cada uno se llama de una forma distinta.
-¡Muy bien visto! Eso es lo que diferencia, por ejemplo, a un abrigo de un chaquetón. Las dos palabras se refieren a una misma cosa, pero cada una de ellas aporta matices distintos.
-¿Qué significa eso de matices distintos?
-Rasgos distintivos. Como en el ejemplo que hemos puesto de tus compañeros. Por ejemplo, que cada uno se llame de una forma, tenga una altura y una rtopa distinta.
-Ahhh...
-¿Y en qué se diferencia un abrigo de un chaquetón, profe?
-Yo creo que un chaquetón es algo más elegante que un abrigo. Aunque reconozco que estoy es discutible. Pero me vale como ejemplo para explicaros esto de los sinónimos.
El profesor no puede evitar dirigirle una mirada al alumno más listo de la clase.
-Tú esto ya lo sabías, ¿verdad, Guillermo?
-Más o menos, profe.
-Entonces, demuéstramelo. Ponme un ejemplo más.
-Vale.
Guillermo se queda pensando.
-¿Puedo salir a escribirlo en la pizarra?
-Es toda tuya, Guillermo.
Guillermo sale a la pizarra y escribe las palabras "planta" y "flor".
-Estas palabras son sinónimos porque se refieren a lo mismo, pero cada una es distinta de la otra.
-¿Por qué, Guillermo?
Guillermo se queda pensativo unos segundos.
-Porque todas las flores son plantas, pero no todas las plantas son flores.
-No esperaba menos de ti, Guillermo.
PREGUNTAS
1.¿Qué son los sinónimos?
2.Escribe todos los gurpos de sinónimos que aparezcan nombrados en el texto, e indica qué significado común tienen.
3.Localiza los sinónimos de "niño" que encuentes en el siguiente texto:
"El muchacho tenía doce años. Solía jugar con otro chaval de su edad. Era el único adolescente que le caía bien, pero un día el chiquillo se tuvo que marchar a otra ciudad."
4.Escribe, al menos, un sinónimo para cada una de las siguientes palabras:
-deporte:
-pelota:
-zapato:
miércoles, 19 de octubre de 2016
Palabras con doble ortografía
El profesor escribe en la pizarra las palabras "psicólogo", "gnomo", "transparente", "septiembre" y "substancia".
-Adrián, haz el favor de decir la primera palabra que he escrito en la pizarra, si eres tan amable.
El profesor va escribiendo en la pizarra esas mismas palabras que van diciendo los alumnos, pero tal como ellos las pronuncian.
-"Sicólogo".
-Gracias. Ana, ahora di tú la siguiente, por favor.
-"Nomo".
-Muchas gracias, Ana. Pedro, la siguiente, por favor.
-"Trasparente".
-María...
-"Setiembre".
-Pedro, termina tú, por favor.
-"Sustancia"-responde Pedro-.
El profesor termina de escribir las palabras en la pizarra.
-Muy bien. ¿Qué es lo que tenemos aquí?
-Profe, son las mismas palabras, pero escritas de manera diferente.
-Exacto. Concretamente, de la manera en que vosotros las habéis pronunciado.
-Ahh... Es verdad, profe.
-Pues claro que es verdad. Y no solamente sois vosotros los que las pronuncian de esa manera, sino que todos lo hacemos así. Por esta razón, la Real Academia ha acabado aceptando las dos maneras de escribir esta clase de palabras.
-¿Entonces se puede escribir "gnomo" y "nomo", profesor?
-Eso he dicho, Juan-.
-¿Y no deberían escribirse de una sola forma?
-Pues no te digo yo que no, pero, a veces, una palabra se encuentra a medio camino entre el uso que le dan los hablantes, que es un uso más descuidado, y su forma originaria, que es más culta, con más letras, como es el caso de la palabra "psicólogo", que se suele escribr con la P inicial, aunque ésta no se pronuncie. De hecho, si alguien pronuncia la P de "psicólogo" es que es un rarito, un pedante. No resulta natural hacerlo. Pero, bueno, si alguien quiere hacerlo, es respetable. Lo más seguro que es que al final la forma culta acabe desapareciendo. Y, cuando esto suceda, la Real Academia tendrá que aceptarlo.
-¿Entonces, profe, si yo decido, desde ahora, pronunciar "psicólogo" con P, me convertiré en un rarito y en un pedante?-pregunta Guillermo-.
-No, hombre. no. No he querido decir eso. Os pido perdón. Pero mantengo que no es lo normal. Básicamente, porque resulta incómodo pronunciar esa P inicial seguida de otra consonante. Eso no es habitual en el castellano.
-Entiendo-responde Guilermo-.
-Así que ya lo sabéis. A este tipo de letras iniciales que no se pronuncian se les llama "mudas", por eso mismo, porque no se pronuncian, y, como no se pronuncian, tampoco suenan. La P de psicólogo, la G de gnomo, y otros casos, como la P de septiembre o la B de substancia...
-Pero ahí no son letras iniciales, profe.
-No, claro. En estos casos, las letras se encuentran en el interior de la palabra, pero también se llaman "mudas".
-¿Qué significa "pedante", profe?
-Un sabelotodo, para que me entendáis.
-Entonces Guillermo es un pedante, ¿no?
-Prefieero ser un pedante que ser un paleto como tú.
-¿A que te meto...?
-¡Haya paz, señores!
-Ha empezado él, profe.
-Guillermo tiene razón, Alfonso. No has debido hacer ese comentario.
-Pero si yo solo he hecho una pregunta, profe...
Gema levanta la mano.
-Dime, Gema.
-A la palabra "pregunta" se le podría quitar también la P inicial?
-Dila otra vez.
-"Pregunta".
-Ahora piensa si, al decir esa palabra, pronucias la P inicial.
Gema se queda pensando unos segundos.
-Creo que sí, profe.
-Excacto. En este caso, la P se queda donde está, porque no es muda. Además, si dices "regunta", eso suena a otra cosa que no existe. Y esto se debe, entre otras razones, a que en castellano sí es normal que a la P le siga una R al principio de palabra. ¿Te das cuenta, Gema?
-Sí, profe. Muchas gracias.
-De nada.
PREGUNTAS
1.Escribe los ejemplos de palabras de doble otrografía que aparecen en el texto:
2.Todas las palabras deberían escribirse de una sola forma. ¿Por qué algunas palabras se escriben de dos formas? ¿Qué es lo que sucederá seguramente con esta clase de palabras?
3.¿Por qué a la palabra "pregunta" no se le puede quitar la P como a "psicólogo"?
-Adrián, haz el favor de decir la primera palabra que he escrito en la pizarra, si eres tan amable.
El profesor va escribiendo en la pizarra esas mismas palabras que van diciendo los alumnos, pero tal como ellos las pronuncian.
-"Sicólogo".
-Gracias. Ana, ahora di tú la siguiente, por favor.
-"Nomo".
-Muchas gracias, Ana. Pedro, la siguiente, por favor.
-"Trasparente".
-María...
-"Setiembre".
-Pedro, termina tú, por favor.
-"Sustancia"-responde Pedro-.
El profesor termina de escribir las palabras en la pizarra.
-Muy bien. ¿Qué es lo que tenemos aquí?
-Profe, son las mismas palabras, pero escritas de manera diferente.
-Exacto. Concretamente, de la manera en que vosotros las habéis pronunciado.
-Ahh... Es verdad, profe.
-Pues claro que es verdad. Y no solamente sois vosotros los que las pronuncian de esa manera, sino que todos lo hacemos así. Por esta razón, la Real Academia ha acabado aceptando las dos maneras de escribir esta clase de palabras.
-¿Entonces se puede escribir "gnomo" y "nomo", profesor?
-Eso he dicho, Juan-.
-¿Y no deberían escribirse de una sola forma?
-Pues no te digo yo que no, pero, a veces, una palabra se encuentra a medio camino entre el uso que le dan los hablantes, que es un uso más descuidado, y su forma originaria, que es más culta, con más letras, como es el caso de la palabra "psicólogo", que se suele escribr con la P inicial, aunque ésta no se pronuncie. De hecho, si alguien pronuncia la P de "psicólogo" es que es un rarito, un pedante. No resulta natural hacerlo. Pero, bueno, si alguien quiere hacerlo, es respetable. Lo más seguro que es que al final la forma culta acabe desapareciendo. Y, cuando esto suceda, la Real Academia tendrá que aceptarlo.
-¿Entonces, profe, si yo decido, desde ahora, pronunciar "psicólogo" con P, me convertiré en un rarito y en un pedante?-pregunta Guillermo-.
-No, hombre. no. No he querido decir eso. Os pido perdón. Pero mantengo que no es lo normal. Básicamente, porque resulta incómodo pronunciar esa P inicial seguida de otra consonante. Eso no es habitual en el castellano.
-Entiendo-responde Guilermo-.
-Así que ya lo sabéis. A este tipo de letras iniciales que no se pronuncian se les llama "mudas", por eso mismo, porque no se pronuncian, y, como no se pronuncian, tampoco suenan. La P de psicólogo, la G de gnomo, y otros casos, como la P de septiembre o la B de substancia...
-Pero ahí no son letras iniciales, profe.
-No, claro. En estos casos, las letras se encuentran en el interior de la palabra, pero también se llaman "mudas".
-¿Qué significa "pedante", profe?
-Un sabelotodo, para que me entendáis.
-Entonces Guillermo es un pedante, ¿no?
-Prefieero ser un pedante que ser un paleto como tú.
-¿A que te meto...?
-¡Haya paz, señores!
-Ha empezado él, profe.
-Guillermo tiene razón, Alfonso. No has debido hacer ese comentario.
-Pero si yo solo he hecho una pregunta, profe...
Gema levanta la mano.
-Dime, Gema.
-A la palabra "pregunta" se le podría quitar también la P inicial?
-Dila otra vez.
-"Pregunta".
-Ahora piensa si, al decir esa palabra, pronucias la P inicial.
Gema se queda pensando unos segundos.
-Creo que sí, profe.
-Excacto. En este caso, la P se queda donde está, porque no es muda. Además, si dices "regunta", eso suena a otra cosa que no existe. Y esto se debe, entre otras razones, a que en castellano sí es normal que a la P le siga una R al principio de palabra. ¿Te das cuenta, Gema?
-Sí, profe. Muchas gracias.
-De nada.
PREGUNTAS
1.Escribe los ejemplos de palabras de doble otrografía que aparecen en el texto:
2.Todas las palabras deberían escribirse de una sola forma. ¿Por qué algunas palabras se escriben de dos formas? ¿Qué es lo que sucederá seguramente con esta clase de palabras?
3.¿Por qué a la palabra "pregunta" no se le puede quitar la P como a "psicólogo"?
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